miércoles, 14 de marzo de 2012

Heinrich Heine (1797 - 1856)

Uno de los poetas más grandes de Alemania, cuyos poemas, punzantes y en ocasiones llenos de espíritu satírico, gozan de prestigio universal. 

Heine nació en Düsseldorf el 13 de diciembre de 1797, de padres judíos. Asistió a escuelas de Düsseldorf hasta 1815. Durante una estancia con su tío Salomon Heine, un banquero de Hamburgo, Heine se enamoró de su prima Amalie, pero no fue correspondido. Esta primera decepción amorosa pudo haber sido la fuente de la languidez, decepción y romántica ironía que llenan su poesía, aunque él rechazara categóricamente el romanticismo. En 1819, empezó a estudiar Derecho, primero en Bonn y después en la Universidad de Gotinga. Descontento con la atmósfera pedante de Gotinga, se trasladó a Berlín en 1821. Allí entró en contacto con el filósofo alemán G.W.F.Hegel, que influyó profundamente en sus concepciones filosóficas. También se relacionó con muchos eminentes románticos alemanes. 

Heine permaneció en Berlín hasta 1823 escribiendo poesía. En 1822 se publicó su primer libro de versos, Poemas; este libro llamó la atención a causa de la delicadeza y belleza lírica de los poemas. De 1824 a 1825 volvió al estudio del derecho. Como el ejercicio de la profesión de jurista estaba prohibido a los judíos en la Alemania de aquella época, Heine se hizo cristiano en 1825 para conseguir el título; aunque lo consiguió, nunca ejerció de hecho esa profesión. En 1826 publicó El viaje por el Harz, una relación en prosa de una excursión que había hecho a las montañas del Harz. Esta obra, con su vigor espiritual y la gracia de su estilo, tuvo un éxito inmediato y fundamentó la fama literaria de Heine. 

En 1827 se publicó su Libro de las canciones. Convertidos en lieder por el compositor austriaco Franz Schubert y por otros, los poemas de este libro son los que han dado más fama a su autor. De 1827 a 1831 Heine vivió en Inglaterra y en Italia así como en distintas partes de Alemania. Durante este periodo escribió los tres tomos de apuntes de viajes, que, con El viaje por el Harz, componen los cuatro volúmenes de sus Cuadros de viajes (1826-1831). 

También escribió muchas obras en prosa en las que mostraba su simpatía por las ideas democráticas de la Revolución Francesa y satirizaba agriamente contra los regímenes despóticos y feudales de los reinos y ducados alemanes. Heine se convirtió en un miembro prominente de un grupo literario conocido como Joven Alemania, que atacaba a la escuela romántica alemana por haber caído bajo el poder monárquico y eclesiástico. Él había esperado obtener una cátedra de Literatura alemana, pero sus ideas políticas le hicieron caer en desgracia de los gobiernos alemanes de la época. Buscando una atmósfera política y literaria más afín, se marchó a París en 1831. Salvo dos visitas breves a su país natal, allí pasó el resto de su vida. 

En París, Heine escribía para varios periódicos alemanes y se hizo amigo de escritores como Honoré de Balzac y George Sand, y de compositores como Hector Berlioz y Frédéric Chopin. En 1835 los escritos del grupo Joven Alemania fueron prohibidos en la mayor parte de Alemania y los ingresos de Heine se redujeron considerablemente. En 1841 se casó con una dependienta francesa. Cuatro años más tarde contrajo una enfermedad en la columna que le confinó en la "tumba de su colchón", como él decía, desde 1848 hasta el día de su muerte, el 17 de febrero de 1856. A pesar de todo, algunas de sus obras más notables provienen de estos últimos años de su vida. 

La obra de Heine influyó en el postromanticismo español, en especial en Gustavo Adolfo Bécquer. La personalidad de Heine estaba compuesta de elementos claramente incompatibles: una alegría de vivir pagana y una sensibilidad basada en los valores éticos del judaísmo; un amor al romanticismo y un odio a los escritores románticos alemanes de su época a causa de su sumisión a las fuerzas reaccionarias políticas y religiosas; patriotismo germánico y un humanitarismo que alcanzaba al mundo entero; cristianismo nominal y un apego al judaísmo que duró toda la vida. Estos conflictos crearon en Heine el espíritu de desencanto, de burla y de sátira amarga que caracteriza a tantos de sus escritos.


"Dios me perdonará: es su oficio"



lunes, 12 de marzo de 2012

El Mundo Amarillo

“Si crees en los sueños, ellos se crearán”





(Albert Espinosa, su primera novela, escrita con su habitual humor, ternura y autenticidad)

No es exactamente un libro de autoayuda, pero ayuda. No había leído nada de este autor (Albert Espinosa) hasta que llegó a mis manos este libro, aunque sí es cierto que había visto la película “Cuarta Planta”. El autor es un tipo con “estrella”, un ser al que la vida le concedió la más preciosa de las oportunidades… ganarle la batalla a la muerte. Logró sanar y curarse del cáncer que desde su adolescencia le arrebató oportunidades, dejó en el camino una de sus piernas, un pulmón y parte del hígado, pero, ganó la vida, comprendió otra forma de vivir y ello es lo que trata de explicar en este libro.
Un mundo donde la mayor diversión reside en el descubrimiento de nosotros mismos, al permitirnos descubrir nuestros "amarillos" ...esos seres especiales en nuestra vida que pueden durar un segundo, horas, días, meses, años o toda una vida...la temporalidad pierde importancia ante el aporte benéfico y trascendental de ellos en nuestra existencia. Los seres amarillos los encontraremos entre amigos, entre amores, en desconocidos....podrán convertirse en parte de nuestro patrimonio afectivo o tal vez no, lo cierto es que nos marcarán de alguna manera, nos enseñaran, nos reconfortarán, nos procurarán alivio, paz, seguridad, nos enseñaran la importancia de un abrazo, de un beso, una caricia, nos darán una visión diferente de la vida y permanecerán en nuestra memoria hasta el final de nuestros días aunque ellos ya no estén junto a nosotros. Con “El Mundo Amarillo" reirán, reflexionarán, podrán llorar...no es un libro para la tristeza, es un libro para celebrar cada día la vida, para valorar cada segundo de respiración, para recordar en momentos de caídas, pérdidas... porque la belleza de esta obra es comprender que los aprendizajes adquiridos en momentos difíciles también son valederos y aplicables en los momentos gratos y cálidos de la vida.
Con " El Mundo Amarillo" aprenderán a reconocerse, a decir y llamar las cosas por sus nombres, a ganarle la batalla al miedo, a la muerte, a la pérdida, a la carencia, a ver y reconocer la nobleza y belleza que reside en el ser humano... No quiero concluir sin decirles que Albert afirma que a lo largo de nuestra vida contabilizaremos veintitrés "amarillos"... lean el libro y hagan su lista, tal vez como yo, consigan que entre ellos haya "amarillos más amarillos que otros" y piensen que estos son su verdadero tesoro.


¿Utilizarías si fuera posible la tecla “Deshacer” que tienen los ordenadores, en tu propia vida? Recuerda que hoy eres los errores que cometiste ayer.